Que una cubeta no gotee no se demuestra con una promesa comercial, sino con ensayos que tienen altura, presión y duración escritas. Las pruebas de hermeticidad en envases consisten en sumergir el envase cerrado durante cinco minutos mientras se le aplica presión de aire interna de 20 o 30 kPa según el grupo de envase. Junto a ellas van la caída libre desde 0.8, 1.2 o 1.8 metros según el grupo de envase, el apilamiento bajo una pila de tres metros y una hora de vibración. Esas cifras no las fija el fabricante: están en la NOM-024-SCT2/2010, publicada en el Diario Oficial de la Federación, que retoma las Recomendaciones de la ONU sobre transporte de mercancías peligrosas.
Las pruebas que deciden si un envase aguanta
Cada ensayo reproduce un momento distinto de la vida del envase: la hermeticidad, el cierre recién hecho; la caída, el montacargas; la presión interna, el líquido dilatándose con el calor; el apilamiento, las semanas de bodega bajo las camas de arriba; la vibración, la carretera; y la compatibilidad química, el producto atacando la pared desde adentro.
La norma fija también cómo se preparan las muestras: se llenan al menos al 98 % de su capacidad máxima con líquidos y al 95 % con sólidos, y se prueban preparadas para el transporte, con su cierre puesto.
| Ensayo | Muestras por modelo | Cómo se ejecuta | Duración | Criterio de aprobación |
|---|---|---|---|---|
| Hermeticidad (estanqueidad) | Tres | Sumergido bajo agua con presión de aire interna | 5 minutos | Ninguna fuga |
| Caída libre | Seis (tres por cada ensayo) | Caída sobre superficie rígida, plana e indeformable | Impacto | Estanco tras igualar presiones, sin fuga del contenido |
| Presión interna (hidráulica) | Tres | Presión hidráulica continua y constante | 30 minutos en plástico; 5 minutos en metal | Ninguna fuga |
| Apilamiento | Tres | Carga en la cara superior equivalente a una pila de 3 m | 24 horas; 28 días a 40 °C o más en bidones y porrones de plástico para líquidos | Sin fuga ni deformación que desestabilice la pila |
| Vibración | Tres | Plataforma vertical, envase sujeto pero libre de rebotar | 1 hora | Sin ruptura, fuga ni deterioro |
Prueba de hermeticidad: cinco minutos bajo el agua
Se aplica a todos los modelos tipo destinados a líquidos, con tres muestras por modelo y fabricante. Si los cierres traen venteo hay que sustituirlos por otros sin venteo o sellar los orificios: un envase que respira no puede evaluarse como si fuera hermético.
El envase, con su cierre montado, se mantiene sumergido cinco minutos mientras recibe presión de aire interna: al menos 30 kPa (0.3 bar) para el grupo de envase I y al menos 20 kPa (0.2 bar) para los grupos II y III. El criterio no admite matices: una línea de burbujas en el hilo de la rosca basta para tumbar la muestra.
El resultado pertenece al conjunto cuerpo más cierre, nunca al cuerpo solo: el mismo bote con tapa lisa y con tapón de vertido son dos configuraciones distintas, como se ve al comparar los tipos de tapa y sellos de seguridad para cubetas de plástico. Por eso los sistemas de sellado contra manipulación se especifican junto con el envase y no como accesorio suelto.
Prueba de caída libre: la altura la fijan el grupo y la densidad
El área de impacto debe ser rígida, no elástica, plana, horizontal, inamovible y lo bastante grande para que el envase caiga completo dentro de ella. La altura de caída queda así.
| Situación de ensayo | Grupo I | Grupo II | Grupo III |
|---|---|---|---|
| Con el producto real o con agua, densidad relativa hasta 1.2 | 1.8 m | 1.2 m | 0.8 m |
| Con agua, si el producto tiene densidad relativa (d) superior a 1.2 | d × 1.5 m | d × 1.0 m | d × 0.67 m |
Para bidones y porrones de plástico se usan seis muestras, tres por cada uno de los dos ensayos de caída. En el primero el envase golpea en diagonal con el reborde o, si no lo tiene, con una junta periférica o un borde. Entre varias orientaciones posibles se elige aquella en la que sea más probable que el envase falle. Además, un envase de tapa desmontable para líquidos no se somete a caída hasta 24 horas después de su llenado y cierre, para dar tiempo a que las juntas se aflojen.
Se aprueba si queda estanco una vez igualadas la presión interna y la externa y no hay deterioro que comprometa el transporte. Una fuga ligera por el cierre en el instante del impacto no se atribuye al envase mientras no haya otras fugas. Es lo que separa a un formato de uso extendido, como la cubeta de 19 litros que funciona como estándar industrial en México, de un diseño que nadie midió.
Prueba de apilamiento: el peso de las camas de arriba
Es el ensayo que más se parece al almacén. A la muestra se le aplica en la cara superior una fuerza equivalente al peso de los bultos idénticos que podrían apilarse encima durante el transporte, y la altura mínima de la pila, contando la propia muestra, es de tres metros.
La duración general es de 24 horas, con una excepción que importa a quien envasa líquidos en plástico: los bidones y porrones de plástico y los envases compuestos 6HH1 y 6HH2 destinados a líquidos se apilan durante 28 días a una temperatura de al menos 40 °C. El plástico se deforma lentamente bajo carga sostenida y más aún con calor: un ensayo corto y frío no revelaría el pandeo que sí aparece en una bodega caliente. Las muestras de plástico se enfrían a temperatura ambiente antes de evaluarse.
Se aprueba si no hay fugas, ni deterioro que comprometa la seguridad, ni deformación que vuelva inestable la pila. Ese número de camas manda después en la operación: cruzarlo con las medidas reales de cubetas, bidones y garrafas y con el cálculo de cuántos envases caben en una tarima y en un contenedor convierte un dato de laboratorio en cubicaje.
Presión interna y vibración: lo que pasa en la carretera
El ensayo de presión interna hidráulica se aplica a los envases de metal, de plástico y compuestos destinados a líquidos, con tres muestras por modelo. Los de plástico se mantienen bajo la presión de prueba 30 minutos; los de metal y los compuestos de vidrio o porcelana, cinco. La presión de prueba se determina por tres métodos alternativos; dos de ellos nunca bajan de 100 kPa, y el grupo de envase I exige además un mínimo de 250 kPa. Es la misma presión que después aparece en el marcado.
El de vibración se aplica a todos los envases. Las muestras van sobre una plataforma de movimiento vertical, en la posición en que viajan, sujetas para que no caigan pero libres para rebotar. Dura una hora, y la frecuencia se ajusta hasta que una hoja de unos 1.6 mm de espesor, de acero o de cartón, pase libremente entre la base del envase y la plataforma. Al terminar no debe haber ruptura, fuga ni deformación.
Compatibilidad química: seis meses con el producto adentro
Ningún ensayo mecánico responde si el envase resiste al producto. Para eso la norma prevé, en bidones y porrones de plástico destinados a líquidos, un ensayo preliminar largo, por ejemplo de seis meses, con las muestras llenas del material que van a contener; después se les repiten los ensayos de caída, hermeticidad, presión interna y apilamiento. Si la sustancia puede provocar fisuras por tensión o debilitar el plástico, la muestra soporta además la carga superpuesta de la pila de tres metros mientras está llena de ese material.
De ahí una conclusión práctica: decir que un envase aguanta químicos no significa nada. La pregunta útil es qué sustancia, a qué concentración, a qué temperatura y cuánto tiempo, que es la lógica de cualquier selección de bidones HDPE por compatibilidad química. La resina también cuenta: conviene revisar las diferencias entre resina virgen, reciclada PCR y reprocesada antes de cerrar la especificación.
Qué cambia con la certificación ONU/UN
Un envase industrial normal se fabrica y se controla contra la especificación interna del fabricante. Su desempeño puede estar respaldado por métodos reconocidos: la caída libre de contenedores cargados se mide con ASTM D5276, Drop Test of Loaded Containers by Free Fall; la resistencia a compresión, con ASTM D642, Determining Compressive Resistance of Shipping Containers, Components, and Unit Loads, y la compresión bajo carga constante, con ASTM D4577. Para simular un trayecto de distribución completo existen los protocolos de la International Safe Transit Association (ISTA), cuya serie 1 evalúa integridad sin simulación y cuya serie 3 hace simulación general del entorno de transporte.
Un envase ONU/UN es otra cosa: un modelo tipo que superó la batería completa de la NOM-024-SCT2/2010 en un laboratorio acreditado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y aprobado por la autoridad de transporte, y que lleva estampado el código alfanumérico de la NOM-007-SCT2/2010 sobre marcado de envases y embalajes. En ese marcado la letra X indica aprobación para los grupos de envase I, II y III; la Y, para los grupos II y III; la Z, solo para el grupo III. La lectura completa del código está desglosada en la guía de bidones ONU/UN para químicos peligrosos y certificación HAZMAT en México.
Tres consecuencias suelen pasarse por alto. El modelo tipo se define por diseño, tamaño, materiales, espesor y construcción, así que bajar el gramaje deja de ser el mismo modelo. Los ensayos se repiten cada año con muestras de producción en serie y tras cualquier modificación o reconstrucción que altere diseño, material o construcción. Y el marcado se refiere a la construcción, no al uso: por sí solo no confirma que el envase sirva para cualquier sustancia.
Qué pedirle a un proveedor antes de comprar un lote grande
La norma detalla qué debe contener un informe de ensayo y obliga a tenerlo disponible para los usuarios del envase: laboratorio, identificación única, fecha, fabricante, descripción del modelo con dimensiones, materiales, cierres y espesor, capacidad máxima, contenido probado, resultados y firma de quien lo suscribe.
Lista de verificación antes de firmar
- El resultado de hermeticidad del conjunto exacto: cuerpo, tapa y tapón concretos, no otro cierre parecido.
- La altura de caída con la que se probó, con qué líquido y con qué densidad relativa.
- La condición de apilamiento ensayada, 24 horas o 28 días a 40 °C, y a cuántas camas cargadas equivale en su tarima.
- Si el envase se marca ONU, copia del informe de ensayo y del marcado completo, con la fecha del último ensayo anual de repetición.
- Resina utilizada y, si lleva material reciclado o reprocesado, en qué proporción y para qué uso está autorizado.
- Espesor y peso de pieza declarados, porque el mismo dibujo con menos gramaje no es el mismo modelo.
- Muestras del lote de producción, no de la corrida de prototipo.
- Quién fabrica realmente el envase, algo que se verifica con los criterios para distinguir una fábrica de envases de un revendedor.
Un proveedor que fabrica responde estas preguntas con documentos; un intermediario responde con adjetivos. La diferencia se nota antes de comprar y se paga después, cuando una cama de cubetas se pandea en la bodega.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente una prueba de hermeticidad en envases?
El envase cerrado se mantiene sumergido bajo agua cinco minutos mientras se le aplica presión de aire interna. La presión manométrica es de al menos 30 kPa para el grupo de envase I y de al menos 20 kPa para los grupos II y III. Se usan tres muestras y no debe haber ninguna fuga.
¿Desde qué altura se deja caer un envase en la prueba de caída?
Depende del grupo de envase y de la densidad del producto. Con el producto real o con agua de densidad relativa hasta 1.2, la altura es de 1.8 metros para el grupo I, 1.2 para el II y 0.8 para el III. Si la densidad supera 1.2, se multiplica por 1.5, 1.0 o 0.67 según el grupo.
¿Cuánto dura la prueba de apilamiento?
La duración general es de 24 horas, con una carga equivalente a una pila de tres metros de altura contando la propia muestra. Los bidones y porrones de plástico y los envases compuestos 6HH1 y 6HH2 destinados a líquidos son la excepción: 28 días a una temperatura de al menos 40 grados Celsius.
¿Mi producto necesita un envase con certificación ONU/UN?
Depende de si está clasificado como sustancia, material o residuo peligroso para el transporte. Si lo está, el envase debe ser de un modelo aprobado conforme a la NOM-024-SCT2/2010 y llevar el marcado de la NOM-007-SCT2/2010. Si no lo está, esa certificación no aplica, aunque sigue siendo razonable pedir evidencia de hermeticidad, caída y apilamiento.
¿Puedo pedir que prueben el envase con mi propio producto?
Sí, y para líquidos agresivos es lo recomendable. La norma contempla un ensayo preliminar largo, por ejemplo de seis meses, con las muestras llenas del material que van a contener; después se repiten los ensayos de caída, hermeticidad, presión interna y apilamiento.
Antes de comprar un lote grande conviene pedir por escrito qué pruebas pasó el envase. Pida su cotización indicando el producto y el modo de transporte, y se le dice qué ensayos aplican a su caso.
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